¿Qué pulso arcoíris del sexo en los espejos?
Cierto.Hubieradulzura de mis olores
en tus labios rojos palpitado.
Hubieras tomado desayuno sobre mis piernas.
Te hubiera dado rosas casi siempre.
Te hubiera lavado el pelo,
afeitado las piernas con espuma,
besado en plena calle.
Hubiéramos nadado como peces.
Me hubiera creído Mandrake, el mago.
Te hubieras visto hermosa como nunca
en Acapulco con los pies desnudos.Así, un poquito hubiera bastado.
Me hubieras dicho…
me hubieras dicho no sé qué cosas
y yo hubiera dormido sobre tu pecho contrario.
Hubiera ofrecido besos a tu flor naranja
y a destajo,
y a la efigie que se creyó bella en mis díasle hubiera tocado el piano con más empeño.
Te hubiera acariciado en el sillón de tu papá.
Te hubiera hecho la tarea y dejado que me copiaras.
Te hubiera mirado con menos rabia.Pero yo no quise creer,
porque
Cierto.Hubieradulzura de mis olores
en tus labios rojos palpitado.
Hubieras tomado desayuno sobre mis piernas.
Te hubiera dado rosas casi siempre.
Te hubiera lavado el pelo,
afeitado las piernas con espuma,
besado en plena calle.
Hubiéramos nadado como peces.
Me hubiera creído Mandrake, el mago.
Te hubieras visto hermosa como nunca
en Acapulco con los pies desnudos.Así, un poquito hubiera bastado.
Me hubieras dicho…
me hubieras dicho no sé qué cosas
y yo hubiera dormido sobre tu pecho contrario.
Hubiera ofrecido besos a tu flor naranja
y a destajo,
y a la efigie que se creyó bella en mis díasle hubiera tocado el piano con más empeño.
Te hubiera acariciado en el sillón de tu papá.
Te hubiera hecho la tarea y dejado que me copiaras.
Te hubiera mirado con menos rabia.Pero yo no quise creer,
porque
poca cuenta te hubieras dado.
